Es la llamada que más recibimos un lunes por la mañana: alguien rozó una columna del estacionamiento o le pegaron en el semáforo y la pregunta es siempre la misma. Reportar o no reportar. La respuesta depende de tres números que casi nadie compara antes de marcar al call center de su aseguradora.
1. Compara el deducible contra el costo real
En México el deducible de daños materiales suele ir del 3 % al 5 % del valor factura del vehículo. En un auto de 350 000 pesos hablamos de entre 10 500 y 17 500 pesos. Si el daño es un rayón profundo en una puerta, la reparación particular ronda los 3 900 pesos: reportarlo te costaría tres o cuatro veces más y además consumiría un siniestro de tu historial.
2. Piensa en tu prima del año siguiente
Cada siniestro reportado se registra y afecta el nivel de siniestralidad con el que te renuevan. Un cliente sin reportes puede conservar descuentos acumulados de hasta 20 %. Un solo reporte menor puede borrarlos y, con ello, encarecer la póliza durante dos o tres renovaciones seguidas.
3. Cuándo sí conviene reportar, sin dudarlo
Si hay un tercero involucrado, lesionados, daño estructural visible, bolsas de aire desplegadas o fuga de líquidos, reporta siempre. En esos casos el ajustador levanta la responsabilidad civil y protege tu patrimonio ante reclamaciones posteriores; ninguna reparación particular sustituye ese respaldo legal.
Nuestro consejo práctico
Antes de decidir, manda fotos del daño por WhatsApp a un taller de confianza y pide un rango de precio. Con ese número en la mano la comparación toma cinco minutos. En AutoPrecisión damos esa estimación sin costo y sin obligación de dejar el auto: si el mejor camino es reportar con tu aseguradora, te lo decimos igual.
